Luz y ventilación como punto de partida

La vivienda se organiza a partir de una secuencia de espacios exteriores que estructuran la relación entre arquitectura, clima y vida doméstica. Un patio delantero y un patio posterior delimitan la construcción y actúan como elementos fundamentales para la captación de luz natural, la ventilación y la articulación de los distintos ámbitos de la vivienda.

La planta baja concentra las áreas de uso común en una disposición abierta y continua que favorece la relación entre las distintas estancias. La organización espacial busca establecer una conexión directa con el patio posterior, permitiendo que la luz natural penetre en profundidad y que la ventilación cruzada atraviese toda la vivienda. Los espacios interiores se entienden así como una prolongación de los ámbitos exteriores, generando una transición gradual entre el interior y el jardín.

Espacios intermedios y ventilación cruzada

Uno de los elementos principales del proyecto es la escalera, concebida no solo como pieza de comunicación vertical sino también como un dispositivo climático y espacial. Su configuración abierta permite que la luz y el aire circulen entre las distintas plantas, llevando iluminación y ventilación natural a zonas intermedias que habitualmente quedarían alejadas de las fachadas.

La primera planta alberga las áreas de descanso. El dormitorio principal se sitúa en la fachada principal y resuelve su relación con la calle mediante una envolvente de celosías cerámicas que filtra la radiación solar y garantiza la privacidad. La disposición estratégica de una terraza vinculada a esta estancia permite la apertura de un amplio ventanal orientado hacia un espacio exterior protegido, libre de vistas directas y de soleamiento excesivo. Este vacío se convierte en una pieza fundamental del proyecto, ya que introduce luz y ventilación en el corazón de la vivienda y establece una relación directa entre el dormitorio principal, la escalera y los espacios interiores.

Espacios privados y terrazas

Las habitaciones infantiles se ubican en la parte posterior de la parcela, una posición que ofrece mayores condiciones de tranquilidad y una mejor protección frente a la incidencia directa del sol. Su orientación favorece un ambiente más sereno y confortable, adecuado para el uso cotidiano de los espacios de descanso.

La planta superior se destina a un estudio que disfruta de una relación privilegiada con el exterior a través de dos terrazas. Estos espacios amplían las posibilidades de uso de la vivienda y permiten diferentes formas de ocupación vinculadas al trabajo, el ocio o la contemplación del entorno.

Celosías y control climático

La materialidad del proyecto responde a criterios tanto ambientales como expresivos. Las celosías de barro cocido desempeñan un papel protagonista en la regulación climática de la vivienda, filtrando la luz y favoreciendo la ventilación natural al tiempo que aportan profundidad y textura a las fachadas. Su presencia establece un vínculo con las tradiciones constructivas mediterráneas, integrando soluciones pasivas de control ambiental dentro de una arquitectura contemporánea.

Una arquitectura adaptada al clima

La vivienda se concibe así como un sistema donde patios, terrazas y espacios intermedios trabajan conjuntamente para mejorar las condiciones de habitabilidad. La luz, la ventilación y la relación con el exterior se convierten en los verdaderos generadores del proyecto, definiendo una arquitectura que responde de forma natural al clima y a las necesidades de sus habitantes.

Tipo de trabajo: Obra nueva
Arquitectura y dirección de ejecución: Negrosobreazul
Fecha: 2026
Fotografía: David Zarzoso
Constructora: Sol i Sostre
Celosía: Ceràmica Ferrés
Localización: Albal, Valencia